Yo no sé, pero siento que la felicidad debe ser poder ver llegar el atardecer y sentirse pleno. Yo pienso que la felicidad es saber que el día llegó a su fin y que uno está en calma. Sentarse a compartir la tarde con los compañeros y compañeras de tu vida. Acariciarle el pecho a tu perro con su piel tan suave y sentir su respiración calmada, igual que la tuya. Yo creo que eso es la felicidad; saber que disfrutas ese instante cuando se pone el sol y se va oscureciendo el horizonte. Saber que ese día lo viviste al máximo, que ayudaste a otros seres a llegar a sus atardeceres y disfrutar, como tú lo haces. Que a tu lado está lo que más quieres y que no deseas más que existir un ratito más para poder disfrutar ese pequeñísimo instante.
Yo no sé, pero eso siento.
A mi labrador le dedico mis atardeceres. Me imagino cómo es donde está y si ya habrá hecho amigos nuevos. Mi pregunto si ya se habrá reunido con mambo. Le escribo cartas que espero que algún día le lleguen, porque algún día yo también me reuniré con él, en ese mágico lugar donde seguiremos respirando juntos, mirando tantos horizontes en tantos atardeceres.
Mi familia también le extraña y todos queremos que nos guarde un lugarcito junto a él cuando lleguemos. Estoy segura que él ya nos tiene reservado un sitio muy especial para el día que nos toque partir, y que junto a él estarán también mambo, daisy y todos los que alguna vez hemos amado tanto.
sábado, 7 de enero de 2012
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